PARA TI, TIBIO...
Un hermano muy querido, me ha compartido esta carta que escribió en vista de un caso que conoce, que le hiere demasiado. Su identidad es oculta y lo será siempre, en respeto de que quiere que asi sea y porque no quiere poner en evidencia al infiel que le inspiró.
Ap 3, 15.Conozco tus obras: no
eres ni frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente!
16.Pero porque eres tibio y
no frío o caliente, voy a vomitarte de mi boca.
17.Tú piensas: Soy rico,
tengo de todo, nada me falta. Y no te das cuenta de que eres un infeliz, digno
de compasión, pobre, ciego y desnudo.
18.Te aconsejo que me
compres oro refinado para que te hagas rico, ropas blancas para que te cubras y
no tengas que avergonzarte de tu desnudez; por último pídeme un colirio que te
pondrás en los ojos para ver.
19.Yo reprendo y corrijo a
los que amo. Vamos, anímate y conviértete.
20.Mira que estoy a la
puerta y llamo: si alguno escucha mi voz y me abre, entraré en su casa y comeré
con él y él conmigo.
21.Al vencedor lo sentaré
junto a mí en mi trono, del mismo modo que yo, después de vencer, me senté
junto a mi Padre en su trono.
22.El que tenga oídos, oiga
este mensaje del Espíritu a las Iglesias.
Entiendes quién es el vencedor? El vencedor es el que pudo
vivir en santidad. El que pudo vencer sus impulsos y bajezas humanas, el que
pudo vencer la carne. El vencedor es el santo, el inquebrantable que por amor a
Cristo se olvida de sus deseos y quiere solo que Dios reine. Por el amor que le
tiene a Dios, es merecedor de que Él mismo lo siente a su Lado en su trono. La
verdadera fuerza está en los que aman a Dios. Porque por amor a Él todo se
puede dejar con sencillez y sin dolor ni apego. Tenemos que tomar el apoyo de
Dios, porque si fuera justificable la condenación que un alma se gana, entonces
no se la ganaría, pero Dios nos da todos los medios para alcanzar la santidad,
y si no los aprovechamos, es nuestra culpa y responsabilidad, por eso si nos
condenamos, es justo.
Ten cuidado con lo que haces, porque Dios no se queda con
nada de nadie y de Él es la Venganza.
Deu 32, 34. ¿Qué suerte les tengo reservada, sellada y guardada junto a mí?
Deu 32, 34. ¿Qué suerte les tengo reservada, sellada y guardada junto a mí?
35. ¡A mí la venganza y la sanción en el momento que su pie
vacile! Pues se acerca el día de su ruina, y pronto llega su fin.
36. Porque Yavé hará justicia a su pueblo y se apiadará de
sus siervos, cuando vea que su fuerza se agota, que no queda ya ni hombre libre
ni esclavo.
Hacerle daño a las personas es muy grave, porque Jesús es
nuestro mismo prójimo. Todos somos hermanos y como bien dice Él, los que
discutamos o pleiteemos entre sí, mereceremos un juicio ante el Tribunal; ahora
peor aún, si se lastima a una persona santa, o que dedica su vida a Dios y se
esfuerza por cumplir sus mandatos; porque recuerda que muchas veces, (así como
en el ejemplo anterior), Dios nos dice que está del lado de sus siervos y que
los que lo aman y cumplen sus mandamientos tienen su Favor y su respaldo. Qué
cree usted que merece de Dios alguien que lastima a uno de sus hijos
predilectos? Si yo hiciera eso tendría muchísimo temor... La ira de Dios es
fuerte e incomparable, nadie lo iguala a Él en poder, y si de Él es la
Venganza, más vale no haber nacido… o convertirse antes de que la copa rebose.
En el poema de Lope de Vega … Jesús siempre nos dice cuánto
nos ama, con sus obras y palabras, cuánto cuesta amarlo, cuánto cuesta dejar
todo por Él, si Él dejó su vida por nosotros… toda nos la dio, incluso a su
Madre y a sus Apóstoles, por qué es tan difícil entregarle todo lo nuestro, si
no tenemos ni somos nada… Medite estas hermosas palabras, que a cualquier
corazón infiel le puede sacar lágrimas…
¿Qué tengo yo, que mi amistad procuras?
¿Qué interés se te sigue, Jesús mío,
que a mi puerta, cubierto de rocío,
pasas las noches del invierno oscuras?
¡Oh, cuánto fueron mis entrañas duras,
pues no te abrí! ¡Qué extraño desvarío,
si de mi ingratitud el hielo frío
secó las llagas de tus plantas puras!
¡Cuántas veces el ángel me decía:
«Alma, asómate ahora a la ventana,
verás con cuánto amor llamar porfía»!
¡Y cuántas, hermosura soberana,
«Mañana le abriremos», respondía,
para lo mismo responder mañana!
Cuántas veces tendrá que decirle al Señor lo mismo?
“Perdóname Señor por ofenderte tanto y por ofender tanto a mi esposa, dame otra
oportunidad”. Cuántas veces? Cuántas veces como San Pedro dirá: “Señor yo
moriré contigo” para luego decir a sus espaldas: “juro que no Lo conozco”
Muchos místicos han contado, cómo Jesús tiene los nudillos
sangrando de tocar la puerta de cada corazón humano… Dios mio… de pensarlo no
pueden contenerse las lágrimas… Quiénes somos nosotros para hacer que Jesús
sufra?? Quiénes nos creemos?? No somos nada!! Ni siquiera merecemos ser sus
esclavos no merecemos nada!!
Seamos conscientes del dolor que causa a las personas que
más nos aman, las únicas personas que nos aman de verdad... no existe nadie más
en el mundo que pueda amarnos como lo hace nuestra familia, y como lo hace
Dios. Por ellos, vale la pena dejarlo todo. Qué haría usted si Dios no lo
quiera, hoy mismo muere instantáneamente? Usted ni nadie sabe cuándo morirá, ni
cómo. Qué haría usted, si al morir muriera en pecado mortal, sin haberse
arrepentido de corazón, ni enmendado y se encuentra de frente con Jesús, con la
indignidad de no poder siquiera mirar el reflejo de su Luz sobre el suelo, por
la impureza de su corazón. Cómo le respondería a Dios, si Él le confió una
cuota de su Reino para que lo fructificara en la Tierra, con sus palabras y
vida, Y NO LO HIZO. Qué le respondería a Dios, con respecto a la mujer que le
confió? Le ha hecho ella lo mismo que usted a ella?
Tengamos compasión de ellos… hasta cuándo… no dañe más la
vida de su familia… no genere más odio en sus hijos y en su esposa, no dañe
tampoco la eternidad de ellos… Acaso no le basta con dañar la suya?
Yo sé que usted le es infiel a su esposa, por eso le escribo
estas palabras…
Tenga amor por ellos de verdad… ame a Dios, deléitese en su
Hermosura y cambie de vida… nadie más que su familia necesita que usted haga
eso, además de usted mismo, por supuesto. Aplique lo que predica, no sea el
objeto de decepción de Jesús así como lo eran los fariseos, que sabían mucho,
pero no hacían nada. Usted es cristiano… Dele gusto a Jesús, NO AL DIABLO.
Entre el amor y la rabia, le escribo estas palabras, porque
así como usted, quiero la salvación de su alma… tenga compasión por favor,
tenga piedad con su familia… no quisiera que tuviera que arrepentirse si alguno
de sus hijos, que tanto lo aman… opta por quitarse la vida, por el dolor que
usted le causa. Su esposa quiere que usted cambie, ella lo ha dado todo por
usted. No hace más que llorar porque usted no la ama, porque usted no la
valora, por qué le hace esto?. Sólo quien se preocupa por la salvación de su
alma, es quien lo ama de verdad, y ella es la primera que al comenzar el día,
pide a Dios que eso se haga realidad. Dese cuenta de la preocupación que usted
genera en las personas ajenas a su familia, a causa su vida desordenada. Sea
franco, sea responsable, sea humilde antes que nada y reconozca que así como
todos, necesita de Jesús a gritos.
Qué le cuesta decirle a Jesús que lo necesita? Qué le cuesta pedirle que le dé su Gracia para convertirse? Qué le cuesta alejarse de esa mujer diabólica y amar a su esposa que ha sido una mujer de Dios desde siempre… no se da cuenta de lo bendecido que es de tenerla a ella a su lado? Cree que su amante se habría aguantado todo lo que su esposa ha tenido que soportar de usted? NO!!! No habría aguantado ninguna falta, porque sencillamente no sabe absolutamente nada acerca del amor divino.
Qué le cuesta decirle a Jesús que lo necesita? Qué le cuesta pedirle que le dé su Gracia para convertirse? Qué le cuesta alejarse de esa mujer diabólica y amar a su esposa que ha sido una mujer de Dios desde siempre… no se da cuenta de lo bendecido que es de tenerla a ella a su lado? Cree que su amante se habría aguantado todo lo que su esposa ha tenido que soportar de usted? NO!!! No habría aguantado ninguna falta, porque sencillamente no sabe absolutamente nada acerca del amor divino.
Tenga compasión…
Tenga compasión por ellos…
La vida es corta… Cuántos años ha gastado haciendo infeliz a
su esposa y a sus hijos? Son más de los que ha empleado haciéndolos felices?
Qué cree que Dios le dará como pago de ello? La vida nuestra es ante Dios un
segundo, cómo Jesús va a defenderlo ante el Padre, si la mayor parte de su vida
les ha hecho daño?
Por amor a Dios, a usted, a su familia, conviértase.
Conviértase. Ellos no quieren venganza, no quieren hacerle daño, no quieren
divorcio, no quieren maldiciones sobre usted, no quieren nada que no sea que
usted vuelva a ellos y ame a Dios. Por qué es tan difícil pensar en los demás
antes que en su concupiscencia? Por qué es tan difícil amarlos de verdad…? Dios
no le pide nada mas!! Los santos se hacen no porque sean sacerdotes o monjas,
sino porque aún siendo laicos, viven en perfección!! Es como cuando la gente
dice que para sacar adelante una carrera, y ganar dinero, ésta debe ser
medicina, derecho, administración etc, pero realmente, lo único que debe pasar
es que la persona debe ser la mejor en lo que sea que haga. Debe ser excelente,
intachable, ejemplar.
Así, triunfará. Y así en la santidad, será el vencedor que
merezca estar al lado de Jesús en su trono. Por qué se pone las cosas tan
complicadas? Sólo tiene que amar a Dios y a su prójimo… el Señor no pide nada
más… es sólo eso… es mucho pedir por parte de Jesús? Acaso nos está pidiendo algo que esté fuera
de nuestras capacidades?
Tenga amor…
Y si necesita a alguien a quien acudir, acuda a la Santísima
Virgen, no se imagina con cuánto amor nos cuida y nos representa ante Jesús…
pídale su Pureza, y ella se la dará. Pídale a San José que lo haga un esposo
santo así como él, y él le ayudará, porque no había ni habrá otro hombre que
ame tanto a su esposa, como lo hizo él.
Perdone si en algo le he ofendido, pero no puedo permitirme
dejar pasa un día más sin decirle todo esto, pues me haría su cómplice ante
Dios, y me dolería entrañablemente saber que usted se condenó en el infierno y
yo pude haberle dicho algo y no lo hice…
Con mucho amor, un hermano en Cristo
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