miércoles, 14 de mayo de 2014

¡EL APRENDIZAJE DE SUS HIJOS ES SU RESPONSABILIDAD!


Escrito por: Gwendy Paola Romo Valdés

¡No olvide que el Amor es la base de todo, y a través de Él las cosas se van dando!



Las pruebas PISA son evaluaciones  diseñadas para medir la capacidad de resolver problemas con la aplicación de la lectura, en los jóvenes de 15 años, estudiantes de educación media. Colombia ocupó el último lugar en las mismas, el diciembre pasado. Dió mucho de qué hablar a la ministra de educación María Fernanda Campo, quien aseguró que: “Otro punto en el que pondremos el énfasis es en la calidad de la formación docente, para atacar el problema desde la base. No obstante, debemos tener claro que no es un camino corto y que los resultados se verán en el mediano y el largo plazos.” 
Puso la formación del docente como la base en la efectiva respuesta del estudiante frente a las evaluaciones que se le realicen. Anuló la responsabilidad de los padres.
            Todos somos conscientes de que la familia está compuesta por padres e hijos y cuando alguno de éstos falta, el desarrollo de dichos hijos se ve afectado de gran manera. Conociendo esto, es justo que exista la voluntad de brindar soporte, guía y escucha a los hijos, sean niños o jóvenes, ya que son nuestro fruto. Pero las cosas han cambiado con el pasar del tiempo. Ahora, muchos padres de familia quieren vivir la vida egoísta, donde se omite la existencia de los hijos y la necesidad de éstos de tener padres.
Según Freud, el aprendizaje humano es influenciado por experiencias emocionales tenidas durante la niñez. Sabemos la niñez, es aquella etapa de construcción de la personalidad, guiada por nuestros padres en primera instancia. ¿Cómo puede un niño no sentir la ausencia de atención de sus progenitores? ¿Puede entender que sus padres tienen otras obligaciones por atender, o que “ya” no se quieren? ¿Es capaz de asimilar que lo único seguro que tiene en su corta vida, (es decir su familia),  se distancia entre sí o que enfoca su mirada hacia otro lugar, lejos de su lado? Considero que le están pidiendo demasiado a los niños, para tener como resultado, no comprender al adolescente.
La Red de Investigaciones en Educación (REDUC) es una institución que contiene documentos que testifican sobre el conocimiento producido en América Latina. La cual tiene en su base de datos, 620 documentos, que señalan los últimos diez años, siendo 281 los que hablan del tema de la relación: familia-educación. Distinguible cantidad hablando de aproximadamente el 29% de la totalidad de documentos. Aquello aduce a que sí es algo que no se puede ignorar y que está marcando sustancialmente el comportamiento del estudiantado.
Es de ciegos por escogencia, no ver la necesidad existente en los jóvenes, de una relación instructiva y formadora desde la niñez, con sus padres, en lo académico. En razón de esto, los maestros Héctor Gianni, Adriana Bono y Mariana Fenoglio de la Universidad Nacional de Río, sobre la Psicología del Aprendizaje, resaltan el papel de la afectividad en el aprendizaje humano desde la familia. De cómo es de imprescindible que el niño y posteriormente, joven, tenga el cariño y la escucha de sus padres. Lo cual paulatinamente le otorgará habilidades que le ayudaran a enfrentarse a problemas de la vida estudiantil y cotidiana.
 También observamos que nuestra Constitución del 1991 en el Artículo 42, nos habla de que “la familia es el núcleo fundamental de la sociedad”. Es decir, que el producto de ella (los hijos), no sólo es para ella, sino para todos. Claramente, el ideal,  es que los padres de familia sean conscientes de aquello, desde el nacimiento de sus hijos. Que fomenten en ellos una actitud de compromiso frente a su estudio, para que cuando estén cursando el bachillerato, ya sean más autónomos y estudiosos.
 Sin embargo, ésa no es una tarea para delegar a la abuela, a la empleada, al vecino, al tío, al tendero ¡No! Esa tarea es suya. Piense por un momento, que si su hijo se sintiera más apoyado y usted le dedicara tiempo para entender juntos las tareas y deberes que tiene, tendría firmes hábitos de estudio y hambre de aprender. Es imposible omitir la relevancia de la orientación constante de los padres. Tampoco, es comprensible que se crea que el niño o niña, va a desarrollarse de la misma forma sin la guía de sus padres o en manos de terceros, como lo hace uno que sí la tiene. Reflexionemos por favor.
Podemos asegurar el mañana, desde el hoy. No necesita ser estudiado, ni comprender lo que se les enseñe en la escuela o colegio, lo único necesario es el querer. Aunque los horarios de trabajo no ayuden, es el momento de hacer una balanza con las prioridades: ¿La comodidad de su nivel de vida y la de sus hijos, es más importante para ellos, que la falta de apoyo, de su parte, les hace?
No todo está perdido, usted y muchos otros padres,  pueden en compañía de sus niños, revisar el material visto en clases, cada día. Lean también, cuentos, o disfruten aprendiendo juntos, para que el niño o niña ejercite sus conocimientos y adquiera otros. De ésta forma, le generará actitudes de investigación, aprovechables para su vida adolescente, como estudiante de bachillerato. ¡No olvide que el Amor es la base de todo, y a través de Él las cosas se van dando!




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