Escrito
por: Gwendy Paola Romo Valdés
¡No olvide que
el Amor es la base de todo, y a través de Él las cosas se van dando!
Las pruebas PISA
son evaluaciones diseñadas para medir la
capacidad de resolver problemas con la aplicación de la lectura, en los jóvenes
de 15 años, estudiantes de educación media. Colombia ocupó el último lugar en
las mismas, el diciembre pasado. Dió mucho de qué hablar a la ministra de
educación María Fernanda Campo, quien aseguró que: “Otro punto en el que
pondremos el énfasis es en la calidad de la formación docente, para atacar el
problema desde la base. No obstante, debemos tener claro que no es un camino
corto y que los resultados se verán en el mediano y el largo plazos.”
Puso la formación
del docente como la base en la efectiva respuesta del estudiante frente a las evaluaciones
que se le realicen. Anuló la responsabilidad de los padres.
Todos
somos conscientes de que la familia está compuesta por padres e hijos y cuando
alguno de éstos falta, el desarrollo de dichos hijos se ve afectado de gran
manera. Conociendo esto, es justo que exista la voluntad de brindar soporte,
guía y escucha a los hijos, sean niños o jóvenes, ya que son nuestro fruto.
Pero las cosas han cambiado con el pasar del tiempo. Ahora, muchos padres de familia quieren vivir la vida egoísta,
donde se omite la existencia de los hijos y la necesidad de éstos de tener
padres.
Según Freud, el
aprendizaje humano es influenciado por experiencias emocionales tenidas durante
la niñez. Sabemos la niñez, es aquella etapa de construcción de la personalidad,
guiada por nuestros padres en primera instancia. ¿Cómo puede un niño no sentir
la ausencia de atención de sus progenitores? ¿Puede entender que sus padres
tienen otras obligaciones por atender, o que “ya” no se quieren? ¿Es capaz de
asimilar que lo único seguro que tiene en su corta vida, (es decir su familia),
se distancia entre sí o que enfoca su
mirada hacia otro lugar, lejos de su lado? Considero que le están pidiendo
demasiado a los niños, para tener como resultado, no comprender al adolescente.
La Red de
Investigaciones en Educación (REDUC) es una institución que contiene documentos
que testifican sobre el conocimiento producido en América Latina. La cual tiene
en su base de datos, 620 documentos, que señalan los últimos diez años, siendo
281 los que hablan del tema de la relación: familia-educación. Distinguible cantidad
hablando de aproximadamente el 29% de la totalidad de documentos. Aquello aduce
a que sí es algo que no se puede ignorar y que está marcando sustancialmente el
comportamiento del estudiantado.
Es de ciegos por
escogencia, no ver la necesidad existente en los jóvenes, de una relación
instructiva y formadora desde la niñez, con sus padres, en lo académico. En
razón de esto, los maestros Héctor Gianni, Adriana Bono y Mariana Fenoglio de
la Universidad Nacional de Río, sobre la Psicología del Aprendizaje, resaltan el
papel de la afectividad en el aprendizaje humano desde la familia. De cómo es
de imprescindible que el niño y posteriormente, joven, tenga el cariño y la
escucha de sus padres. Lo cual paulatinamente le otorgará habilidades que le
ayudaran a enfrentarse a problemas de la vida estudiantil y cotidiana.
También observamos que nuestra Constitución
del 1991 en el Artículo 42, nos habla de que “la familia es el núcleo
fundamental de la sociedad”. Es decir, que el producto de ella (los hijos), no
sólo es para ella, sino para todos. Claramente, el ideal, es que los padres de familia sean conscientes
de aquello, desde el nacimiento de sus hijos. Que fomenten en ellos una actitud
de compromiso frente a su estudio, para que cuando estén cursando el
bachillerato, ya sean más autónomos y estudiosos.
Sin embargo, ésa no es una tarea para delegar
a la abuela, a la empleada, al vecino, al tío, al tendero ¡No! Esa tarea es
suya. Piense por un momento, que si su hijo se sintiera más apoyado y usted le
dedicara tiempo para entender juntos las tareas y deberes que tiene, tendría
firmes hábitos de estudio y hambre de aprender. Es imposible omitir la
relevancia de la orientación constante de los padres. Tampoco, es comprensible
que se crea que el niño o niña, va a desarrollarse de la misma forma sin la
guía de sus padres o en manos de terceros, como lo hace uno que sí la tiene.
Reflexionemos por favor.
Podemos asegurar el
mañana, desde el hoy. No necesita ser estudiado, ni comprender lo que se les
enseñe en la escuela o colegio, lo único necesario es el querer. Aunque los
horarios de trabajo no ayuden, es el momento de hacer una balanza con las
prioridades: ¿La comodidad de su nivel de vida y la de sus hijos, es más
importante para ellos, que la falta de apoyo, de su parte, les hace?
No todo está
perdido, usted y muchos otros padres, pueden
en compañía de sus niños, revisar el material visto en clases, cada día. Lean
también, cuentos, o disfruten aprendiendo juntos, para que el niño o niña ejercite
sus conocimientos y adquiera otros. De ésta forma, le generará actitudes de
investigación, aprovechables para su vida adolescente, como estudiante de
bachillerato. ¡No olvide que el Amor es la base de todo, y a través de Él las
cosas se van dando!

No hay comentarios:
Publicar un comentario